Catedral de Chartres
Bueno señores, hoy trataré de hablar sobre la última visita que hice en “París” (digo “París” porque realmente no se trata de la capital…) que fue al pueblo de Chartres, conocido sobre todo por su magnífica catedral, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1979.
Cogimos el tren sobre las 10 de la mañana sobre la parisina estación de Montparnasse (donde se encuentra la famosa torre que compite en altura con la mismísima Tour Eiffel) para pasar todo el día del Sábado Santo allí. Hablar de que el sistema de trenes francés tiene que ser envidiado respecto al nuestro, puesto que tiene unos precios y una duración que no tiene ni comparación con el español… Sólo os debo decir que el AVE más nuevo es el más antiguo de los TGV (la alta velocidad francesa).

Nada más llegar, tuvimos una recepción bastante “rara” puesto que el pueblo estaba de fiesta (y nosotros sin enterarnos). Se trataba del primer día de las fiestas de Pascua (Pêques aquí). Es pues que el pueblo estaba repleto de carpas y tablados con comida, tiendas y festivales de música de todo tipo. Un colorido que hizo que la visita fuera aún más especial de lo que a priori creíamos. En contra teníamos el tiempo… fue el día que más frío he pasado en mi vida… no os lo podéis ni imaginar… un viento… un frío… una lluvia-granizo… ufff!!!
Nos dirigimos directos a la Catedral, cuya fachada está siendo restaurada. Recordaréis esta iglesia por Historia III, en el tema medieval, puesto que es una de las tres más importantes del Gótico Francés, junto con la de Reims y Amiens… Su principal peculiaridad es que sus dos torres son diferentes… siendo la única accesible, la norte, llamada la “Clocher Neuf”, puesto que la catedral a lo largo de su historia, ha sufrido bastantes incendios que obligaron a los distintos maestros reconstruirla. La torre que nos compete se terminó en 1513, dotando a la fachada principal un dinamismo que antes no tenía.

Ya en el interior, su ambiente es de misterio y espiritualidad… como casi todas las iglesias de este periodo. En su transepto, la luz es la protagonista; el juego de colores que aparece en la atmósfera contrasta con la oscuridad de las naves laterales. La luz de éstas últimas proviene de los diferentes puntos de luz artificial como las que vemos en la parte superior de los arcos, así como de los ventanales alargados, pero que al no ser de tan altas dimensiones como los rosetones laterales del transepto, no adquiere la luz del crucero central.

Vemos que la iglesia es del tipo deambulatorio, como todas aquellas destinadas a la peregrinación. En el pueblo está presente la ruta de Santiago casi por todas sus calles… o al menos dentro del itinerario turístico. En la puerta de la Catedral, por ejemplo, hay una pequeña loseta con una Compostelana y los kilómetros que quedan para llegar la capital gallega… algo que nos hizo sentir un poquito más cerca de nuestra “tierra” aunque no fuésemos gallegos jejeje (bueno, ahí miento… algo de sangre gallega tengo, pero eso no nos concierne).

Pero lo verdadero espectáculo de este enclave eclesiástico es la subida a su torre. Para que tengáis una idea… las escaleras que suben a su punto más alto tienen una anchura que sólo cabe una persona de ancho… y en caracol… y así durante casi 90 metros de subida, puesto que la altura total de la misma es de 112. La torre tiene unos detalles que nos hizo mucho acordarnos de la Sagrada Familia de Gaudí y la inspiración claramente gótica que tuvo el maestro catalán, puesto que las tallas de dragones, lagartos, ranas y demás animales supuestamente “tenebrosos” son continuas. El cromatismo es espectacular: gracias al envejecimiento de la piedra y el crecimiento de los diferentes hongos sobre la misma, crea un juego de colores amarillentos-verdosos que de verdad imponga y sientas la antigüedad de la construcción.

Una vez fuera de la catedral, hicimos el correspondiente itinerario turístico de la ciudad. Lo que más nos gustó de ella fue nuestra llegada al pequeño canal, con construcciones caseras en la misma orillas con, a veces, entradas a las casas por el mismo canal.

Y bueno… nuestra visita terminó más pronto de lo que creíamos, que, unido al frío, hizo que nos entretuviéramos menos de la cuenta. Una visita bastante encantadora y tranquila… me recordó algo el trazado de sus calles a aquellos poblados gallegos llenos de misticismo e imaginé cómo sería la noche siglos atrás, cuando el alumbrado eléctrico aún no existía y el empedrado reflejaba la luz de las antorchas callejeras… cómo el sonido de los cascos de los caballos retumbaba en la rúa mientras caminábamos hacia una luz que no llegábamos a divisar. Con ese misticismo que sólo pude comprobar en el interior de la catedral, en una de sus naves laterales, la trasladé a sus calles… aunque no lo pudiera vivir, me quedo con eso, con el ambiente, con el viaje a lo largo del tiempo, y eso es lo que me trasmitió la visita… que aunque estemos en el siglo XXI, esa ciudad se encuentra aún anclada en la época medieval.
Mayo 3rd, 2008 at 1:56
Muy buena entrada, muy interesante.
¿Para cuando algo de arquitectura contemporánea?… Deseando estoy :D
Mayo 3rd, 2008 at 11:07
Bueno, por partes:
Lo primero decirte que me han encantado las fotografías, muy heterogéneas, desde la panografía hasta la imagen de la iglesia con el cura (creo).
Lo segundo es que el estilo de escritura, que al principio se me ha antojado un tanto informal me ha terminado cautivando, y es que has logrado que me sientiera allí, sobre todo en la parte que descibes como te imaginabas la ciudad siglos atrás.
Y por último el objeto del artículo. me ha encantado la Catedral, lo que se parece a la Obra de Gaudí y sobre todo la potente asimetría de la fachada.
Al igual que Elereje estoy deseando que publiques el siguiente artículo, aunque me da igual que sea arquitectura contemporánea o no :D
Un saludo
Mayo 3rd, 2008 at 14:54
Hombre… sobre la escritura informal… es a propósito… creo que lo que tengo que transmitiros, como bien ha dicho Fernando, es que os sintáis ahí, que sea como si vosotros mismos estuviérais recorriendo ese edificio con un par de amigos que se están divirtiendo disfrutando de la arquitectura. Esa es la intención, y espero lograrla… en fin, jeje.
Ahora mismo parto hacia La Defense, así que ahí ya tendréis algo de arquitectura contemporánea…
Un gran saludo parisino
Mayo 3rd, 2008 at 21:25
Evidentemente que es intencionada, je, je, solo que no me lo esperaba, pero ha resultado un recurso literario de lo más acertado :D
Un saludo
Mayo 5th, 2008 at 22:34
jejeje me gustan mucho las fotos, muy chulas!!!! Flavia con la cosa que nos hemos quedado sin foro casi no me había dado tiempo entre eso y que tenía que publicar a leer tu entrada. Nando me ha metido prisa para publicar hoy lunes, yo lo hubiese dejado un par de días porque está guay ver las fotos en la portada.
Un beso y a divertirse todo lo que puedas