La Défense, un espacio público

En este artículo no voy a describir nada objetivamente. Simplemente voy a poner lo que escribí mientras me senté hace un mes en el césped que se encontraba en un extremo de la Plaza principal del distrito de La Défense. Me hizo reflexionar y acordarme de Sevilla… de lo poco aprovechado que tenemos el espacio público de la ciudad donde estudiamos… Es algo simple, y nada nuevo. Es un problema que no nos preocupa mucho, pero que lo tenemos presente y asumido. En general da igual porque Sevilla tiene otros “encantos” que están aprovechados. Pero, sin embargo, pienso que sería mejor tenerlo todo… si se puede tener…
La Défense… al lado de un espacio contemporáneo, que quizás nadie comprende, se esconde una vida similar a la que puede haber en el centro de París. Aquí no vive nadie. Quien viene es a jugar, leer, descansar, hablar, reírse… porque hoy es sábado y, quién trabaja, no está ahora mismo tirado en el césped.
Hoy se ha levantado París bajo un sol… que me recuerda al sevillano… y con una leve brisa que, sin tener el olor a mar y salitre, me trasladó, quizás por unos cortos segundos, a las entrañas de la Tacita de Plata.
“España” está cerca… hay una obra de Miró a mi izquierda. El espacio público aquí es impresionante; tiene vida, porque hay gente… sino la hubiese, sería otro de los numerosos espacios muertos que hay en la capital hispalense, fruto de ¿la mala planificación? No lo sé… Lo único que sé es que es una pena…
Aquí no hace falta que haya cervecerías para que una plaza se llene, como el Salvador… y sí, hay un río al que no se niega, sino que se vuelcan, con pasarelas peatonales, con paseos sobre sus orillas… con barquitos que recorren a contracorriente o río abajo… Hay tratamiento en la orilla del río y, lo que es más importante: está habitado. Incluso hay barcos atracados donde, como si de una casa con número propio en la calle se tratase, viven familias. En definitiva, hay vida.
El césped está impoluto, y eso que se tumban aquí decenas de parejas, amigos, niños, etc. Ni un papel en el suelo, ninguna colilla. ¿Tanto nos diferenciamos? ¿Tanto limpian aquí? ¿Será simplemente “educación”? ¿Cómo puede llegar un sitio financiero a ser un lugar de encuentro de tanta gente? Pertenece a París, pero se encuentra fuera de ese óvalo cortado por un río…
Y ahora me pregunto… si tuvimos una Exposición Universal allá por el 92, donde la mayoría de los edificios que quedaron allí se destinaron a empresas, y tiene un espacio público muerto, que parece el mismo infierno si paseamos por allí un día como éste en París… Sin embargo, en la Défense, nos encontramos con un barrio totalmente financiero que, incluso los fines de semana, está repleto de gente. ¿Qué hemos hecho mal?

París se parece más a Sevilla de lo que pensaba cuando sale el Sol. Pero aunque carezca de la luz andaluza, esa luz blanca de Andalucía Occidental, esa que rebota en cualquier pared o suelo color albero que tanto vemos por Sevilla y nos obliga a usar gafas de sol casi por necesidad… tiene algo que… nos diferenciamos mucho a la hora de “tomar la calle” los domingos… Aquí, el espacio público, cualquiera, histórico, urbano, contemporáneo, etc… cualquiera, es aprovechado con el supuesto interés con el que se proyectó… Sin embargo en Sevilla, sólo se toma la calle el tradicional, la plaza que lleva ahí toda la vida y las intervenciones de siempre… los bares donde siempre nos hemos reunido… y ya está… ¿Cuántas plazas con una intervención contemporánea están vacías, muertas en nuestra ciudad? Uff… me he puesto a contarlas y lo he tenido que dejar… y necesariamente no tienen por qué estar a las afueras… Como decían en la película Contact… “¡Cuánto espacio desaprovechado!”

Junio 2nd, 2008 at 21:31
Dios mío menuda envidia!!!!Quero irme para ayá enseguida. La villette para cuando? Y el Pompidou captado por una peaso de estudiante de arquitectura?