18 de Junio de 2009Zaha Hadid, a tus zapatos

Zaha posa "divina de la muerte" ante su proyecto ganador
Zaha posa “divina de la muerte” ante su proyecto ganador

El ayuntamiento de Sevilla decidió en 2006 mutilar uno de los escasos espacios verdes de la capital andaluza para insertar, en pleno efecto Guggenheim, una nueva biblioteca universitaria proyectada por la arquitecta iraquí Zaha Hadid. El proyecto, tan abstracto que podría ser insertado en cualquier punto del universo, robaba al Prado de San Sebastián más de tres mil metros cuadrados. En un “acto de sostenibilidad”, el consistorio decidió que los árboles que suprimía la biblioteca fueran trasladados a otro espacio verde en las afueras de la ciudad.

Las obras comenzaron en 2008 con la oposición de los vecinos de la zona, que veían como desaparecía una porción significativa de un espacio representativo de la ciudad (fue la ubicación de la Feria de Abril desde su creación hasta 1973) que ya había sufrido bastante por la especulación. El proyecto se concibió como una prolongación de los jardines del parque y como un volumen continuo que emerge del mismo, amén de otros términos habituales en este tipo de proyectos como integración o diálogo (impositivo) con el entorno, que resultan vacíos de contenido y únicamente sirven como herramienta multiuso para justificar cualquier propuesta.

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En cualquier caso resulta injustificable que se elimine un fragmento de espacio verde con graves carencias de los mismos. Decir que los árboles se replantarán en viveros de las afueras de la ciudad es demagógico porque los árboles se necesitan en el centro. Pensar que se trata de un cambio de espacio público por otro no es del todo cierto, pues aunque la Universidad sea una institución pública, hay sectores sociales que no la necesitan para disfrutar de los mismos además de que su uso y acceso en ocasiones queda restringido al ámbito universitario.

Sevilla, como tantas otras ciudades españolas, ha sufrido un efecto Guggenheim que la ha hecho apostar por extravagantes proyectos como el “Mercado” de la Encarnación, la torre Pelli o esta biblioteca, ignorando generalmente a arquitectos locales conocedores de las verdaderas condiciones climáticas y las necesidades sociales de la ciudad a orillas del Guadalquivir.

La Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha sido criticada en algunos sectores como “intervencionismo” de la justicia en las decisiones municipales, algo realmente irónico cuando día a día se critica a la justicia por no condenar, o haber condenado a tiempo, los abusos urbanísticos que hemos sufrido en los últimos años.

Zaha Hadid no es una figura inmune y su obra deberá someterse a todos los procesos legales que sean necesarios ya que el Ayuntamiento ha infringido el PGOU que él mismo aprobó y en el que se devolvía al pueblo este espacio tan significativo de su historia.

Al igual que con su compañero de farándula Lord Rogers, el pueblo ha vuelto a dar una lección de lo que realmente quiere y necesita, que la arquitectura se proyecta para la sociedad y no la sociedad para los caprichos deconstruidos de una arquitecta que juega a modista.

Uno de los últimos caprichos de Hadid: zapatos

Uno de los últimos caprichos de Hadid: zapatos

No cuestionamos la necesidad de una nueva Biblioteca General. La Universidad de Sevilla la necesita. Pero ni ahí ni así, como tampoco era necesario el despliegue fúngico de la Encarnación o el inmenso falo de la Cartuja. Sevilla lleva años despreciando las posibilidades que ofrece en antiguo recinto de la Expo’92 como gran campus tecnológico y universitario. La biblioteca cuyas obras pretende paralizar esta sentencia son las de un edificio insostenible y funcionalmente obsoleto, como apunta el profesor Antonio Sáseta.

La sentencia del TSJA es lo mejor que le ha podido pasar a este lamentable espectáculo que continúa con los estereotipos del desarrollismo franquista, en un momento donde todavía es posible revertir el espacio verde al pueblo, su legítimo propietario.

10 respuestas a “Zaha Hadid, a tus zapatos”

  1. deadwoodel 19 de Junio de 2009 a las 12:02

    ¿Qué invento es ese de que las obras se acaban de paralizar? Las obras siguen adelante hasta que no haya un fallo definitivo.

  2. pfunesel 19 de Junio de 2009 a las 12:52

    En esta entrada sólo recoge impresiones favorables a la sentencia del TSJA.

    Por el foro se está barajando la posibilidad de reversión al estado original a la vista del estado de las obras a día de hoy, pero no se afirma que éstas se hayan paralizado.

    Un saludo

  3. deadwoodel 20 de Junio de 2009 a las 0:57

    “La biblioteca cuyas obras se acaban de paralizar son las de un edificio insostenible y funcionalmente obsoleto, como apunta el profesor Antonio Sáseta.”

    A ver si aprendemos a leer.

  4. FVDel 20 de Junio de 2009 a las 1:27

    de hecho se han paralizado

  5. pfunesel 23 de Junio de 2009 a las 1:36

    Errata corregida. Pido disculpas por la imprecisión de la información.

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  9. Pabloel 6 de Julio de 2009 a las 11:44

    En mi humilde opinión el problema nunca sería el sitio dónde está siendo construida. El parque del prado es un espacio público verde para uso público. ¿Qué mejor sitio para la biblioteca de la universidad (pública, y sin restricciones) de Sevilla? Desde luego el placer de leer sobre y entre una marea de árboles es algo maravilloso. No creo que el hecho de que el 2% de las especies protegidas del parque del prado sean transladadas suponga ningun problema para Sevilla, una de las ciudades más verdes que conozco (gracias a la obstinación de nuestra ex-alcaldesa, Becerril). No me gusta el proyecto de Zaha Hadid, no me gusta que desaproveche la localización en un entorno verde, no me gusta que sirva de pantalla y escondite al parque, no me gusta que sea tan pretencioso y sobre todo no me gusta que lo hayan elegido estando el proyecto (mucho mejor pensado, aunque menos espectacular) de Vazquez Consuegra. Sin embargo nunca criticaría la localización de la biblioteca, me encantaría leer en una terraza rodeado de verde, y es mentira que sevilla esté tan falta de vegetación.

  10. pfunesel 6 de Julio de 2009 a las 22:55

    Pablo, nos olvidamos que el uso como espacio verde estaba recogido por el PGOU antes que el de la Biblioteca. Frente al arbitrario criterio municipal que piensa que la modernidad llegará a Sevilla de la mano de extravagancias arquitectónicas debe prevalecer la voluntad popular que tanto esfuerzo dedicó a que el Prado se conservara como espacio público.

    Me gusta mucho tu descripción de entrega de proyectos, pero insisto, ni ahí ni así. Precisamente por los esfuerzos de la Sra. Becerril podemos disfrutar del Prado, y precisamente los esfuerzos del Sr. Monteseirín van a cercenar un trozo del mismo. Obviamente Vázquez Consuegra habría insertado un volumen minimalista menos extravagante y más “habitual” dentro de la línea general de la arquitectura española una vez que ésta abandonó el clasicismo latente de la posmodernidad. Pero tampoco era esa la solución, en todo caso un mal menor. Inicialmente estaba previsto construir esa biblioteca en el solar que hay entre el parque y la estación de Autobuses. Ahí la propuesta de Vázquez Consuegra habría lucido como debería y la crítica sería otra.

    El problema de Sevilla no es la falta de vegetación (de hecho los bordes del río son muy frondosos), sino de espacios verdes de calidad. Los espacios verdes están “asilvestrados” por la falta de mantenimiento y desidia cívica.

    Un saludo

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