5 de Noviembre de 2009Pensamientos finitos

No sé quién soy. No sé qué me pasa, qué me está pasando, pero no es nada bueno. O si. Quizás sea bueno para mi lo que me está pasando pero yo todavía no lo sé. No he llegado a saberlo aún. La verdad es que a nadie le importa lo que me ocurre, pero necesito saber que hay alguien ahí, esperando que yo esté bien siempre y que me coma el mundo como solía hacer a los quince años. Soy Arquitecto.

Estoy hablando de mi vida, de lo que es y va a ser. De lo que espero que sea y lo que esperan los demás que sea. Es como la imagen que doy: mi fachada exterior siempre va desacompasada con el espacio interior, por eso la mayoría de las personas que llego a conocer me defraudan por no ser lo que esperaba, o acabo defraudándolas a ellas, por no ser lo que vieron en mí. Es lo peor de tener dos partes, que siempre una de ellas se queda por descubrir, y suele ser la buena.

Es posible que este texto no tenga ningún fin, no quiera llegar a ninguna parte. Sólo es. Pues yo aspiro por lo menos a ser como este texto. Quiero sólo ser, pero sé que no puedo, que soy y además pienso en ser más de lo que mi salud mental me lo debiera permitir. De momento creo que pensar no es tan bueno como algunos dicen. Siempre he sabido que la felicidad de un niño está en que no sabe nada, por eso no le preocupa nada y simplemente es. Quiero ser el niño que era, sin poder darme cuenta de que hay pocas personas que merezcan la pena. Mi arquitectura pretende solo ser, pero siempre crece y se transforma en algo vivo difícil de contener.

Ahí es donde epartenon2mpiezan los problemas. Es en el encuentro de un niño inocente con el resto de niños. Nace la sociedad que nos va cambiando poco a poco, que nos moldea nuestro espacio interior sin darnos cuenta. Le va dando forma y va creando nuestro sistema de prioridades y valores (buenos y malos) que se endurecerá hasta desaparecer. Perdemos poco a poco la inocencia para montarnos en un tren de alta velocidad sobre una pista de hielo. Es la vida misma que nos consume, siempre pensando, siempre girando sobre nosotros mismos sin saber porqué y sin saber qué rumbo tomar en cada intersección. Aparentemente hay infinitas posibilidades; yo solo veo dos: si o no, blanco o negro, bien o mal, ying o yang, día o noche. Nos inventamos los valores intermedios para enmascarar nuestra cobardía y quien diga que existen, miente, además de engañarse a sí mismo. Arquitectura del contraste, potente y clara.

Aquí me encuentro frente a mis pensamientos. Ojalá pudiera inventar el lenguaje de la mente; un lenguaje capaz de plasmar en el acto y en su totalidad los pensamientos de las personas. Me serviría para aclararme y para intentar explicárselo al mundo. Yo me veo a mi mismo como algo que no es mundo. Mundo es contexto, y debo encontrar el vínculo que nos une, porque todos lo hacemos. No sé si por una fuerza interna o externa, pero muchas personas necesitan creer que existe algo superior que lo ha creado todo para así poder crear un gran escudo entre ellos y la verdad. Porque aunque muchos filósofos estuvieran intentando averiguar qué es la verdad, lo cierto es que nadie quiere conocerla por miedo a que nos defraude. Saber la verdad sería una tortura. Es mejor estar anestesiados para no sufrir. Se ha demostrado históricamente (o por lo menos yo lo veo así) que las personas que más se han acercado a la verdad, han vivido sufriendo. No hay nada peor que tener verdadera conciencia de la realidad, del mundo. Arquitectura escénica, teatro inventado para divertir y enmascarar la cruda realidad.

Pero es inevitable que piense en ello. Debe ser porque tengo algo de masoquista que yo quiero saber en qué consiste todo. Por qué estamos aquí, qué papel desempeño yo en esto, qué es lo importante de la vida, si es que hay algo que destaque por encima de otra cosa… Yo me imagino cosas, pero me quedo paralizado cuando caigo en la cuenta de que es todo una enorme paradoja: pienso que todo viene de lo mismo (algunos lo llaman Dios: yo no) y pienso en el proceso, un proceso que mi mente no llega a entender porque me lo imagino cíclico sin un principio determinado; un proceso que siempre fue. Esa es la paradoja: formo parte del proceso infinito, y mis pensamientos son finitos. A lo mejor lo que ocurre es que nada de este texto importe, que no importen mis pensamientos finitos, que ni si quiera importe que alguien pueda coincidir conmigo en esto. A lo mejor todo nuestro universo pasa desapercibido para un pensamiento infinito. Por eso, todos los demás pensamientos finitos me importan relativamente poco. Aunque le dedicara una vida entera al tema, nunca llegaría a nada, estaría toda la vida cíclicamente perdido. En eso consiste nuestra filosofía, en pensar cosas que te llevan a pensar otras cosas y al final de tu vida desapareces (para la mayoría) o permaneces en los pensamientos finitos del resto del mundo hasta que desaparece el mundo y desapareces. Toda Arquitectura está predestinada a desaparecer.

Reconozco que es muy seductora la idea de que existe algo por encima de todo que lo controla todo y es infinito (por decir algo…). Es fácil aprovechar eso para beneficiarse de los que necesitan creer. Yo no necesito creer en nada aunque sé que esto revela mi postura fuera del mundo. Entiendo que necesiten creer, pero no lo comparto. Creo que el día que yo necesite creer, estaré muy perdido. O no. Si hay dios, es Arquitecto. ¿A quién le importo realmente? ¿Por qué necesito importarle a alguien? Voy a seguir pensando en mis sueños, que pueden llegar a ser muy clarificadores aunque mañana no me acuerde de ninguno… la Arquitectura es soñada.

2 respuestas a “Pensamientos finitos”

  1. Juanan89el 10 de Noviembre de 2009 a las 16:35

    Es como una especie de mística arquitectónica a lo New Age. Se ve que tienes una inquietud seria por la Verdad, un deseo religioso, pero hay una rabieta contra la Religión que te ofusca.

    Cuando el Hombre quita a Dios, pone cualquier cosa en su lugar para rendirle latría. Y entonces se hace idólatra. Y tu ídolo es la Arquitectura.

  2. arknexel 10 de Noviembre de 2009 a las 17:09

    Interesante análisis. Seguiré madurando todo esto como hasta ahora.

Trackback URI | RSS de los comentarios de este artículo

Escribir un comentario