17 de Noviembre de 2009Salvador Dalí, metafísico

Para dar un paso hacia adelante hay que mirar hacia atrás con las herramientas de ahora. Salvador Dalí lo sabía a la perfección, y supo aprovechar las herramientas de la época en la que le tocó vivir.
Un Artista Total, que como los maestros del Renacimiento aspiraba a fusionar arte y ciencia. Psicoanálisis, Relatividad, Física Nuclear, Biología, Matemáticas, Mecánica Cuántica, todas ellas fueron las materias que alimentaron la potencia artística de Dalí. Su firma se inspira en una corona líquida, que surgió de los estudios de un científico que fotografió el momento del impacto de una gota sobre una superficie de leche. Nunca abandonará esta firma.
Dalí quería saber cómo pensaban los científicos como un científico más, la ciencia influyo en Dalí desde muchos puntos de vista. Las palabras científicas a él le sonaban como una música de violines. Siempre estaba interesado por los últimos descubrimientos de los científicos de primera línea de su época. Einstein junto con Freud ejercen una influencia decisiva sobre el joven Dalí. Sus famosos relojes blandos representaban distintas temporalidades para un mismo espacio.
Relojes blandos de Dalí
En 1923 Einstein presenta la teoría de la relatividad por España, una teoría que atacaba las bases de la física conocida y que revolucionaría la forma de mirar las cosas. El tiempo y el espacio adquieren una dinámica propia y Dalí estaba entusiasmado con esta teoría. Para los relojes blandos realmente se inspiró en un queso camembert fundiéndose lentamente al sol, no obstante existe la creencia de que las teorías de Einstein jugaron un papel decisivo en esta obra. El queso que se va fundiendo con el calor tiene una dirección, no es lo mismo el pasado del queso que su futuro; los objetos se transforman en una dirección.
Dalí entró a formar parte del Surrealismo, uno de los movimientos artísticos más influyentes del siglo XX. Freud se convierte en una fuente de inspiración para Dalí. El papel de los sueños en las teorías de Freud tuvieron una enorme influencia en el Surrealismo. Se pone en cuestión el valor que se le daba a lo racional y se empieza a estudiar el valor de lo subconsciente o irracional. El Surrealismo se sitúa al mismo nivel que la ciencia; se empieza a estudiar el mundo de lo inconsciente alumbrado por las teorías de Freud. Dalí aporta el método paranoico crítico al Surrealismo con imágenes dobles, que según cómo se mirara, podías observar distintas realidades. Asociaba la paranoia a la capacidad de ver en cualquier configuración de un objeto, algo completamente distinto.
Dalí no sólo era pintor. Tan importante son sus telas como sus escritos. Su obra es una combinación de muchos discursos distintos, no se puede reducir a un contexto exclusivamente psicoanalítico. Dalí se nutre de todos los libros relacionados con la ciencia. En ese momento los científicos estaban estudiando la materia; se llega al principio de incertidumbre de Eissenberg el cual nos dice que se puede conocer la posición o la velocidad de una partícula pero no ambas. La realidad queda determinada por lo que el observador decide observar, y esto fue lo que excitó a Dalí. Se adquiere cierta información pero se escapa otra y Dalí se interesó por esa otra información que se escapaba al mirar. En muchas de sus obras lo que se ve depende de quien observa, y todo su esfuerzo va dirigido hacia lo que no vemos, esa información que se escapa al mirar.
Su visionaria expresividad radicaba en que tenía grandes intuiciones, no necesitaba comprender como un científico convencional. Era el resultado de un científico y un artista, de la misma manera que un sonido musical tiene una relación directa con un número que es matemático, pero también es arte. Es el concepto pitagórico, arte y ciencia van unidas. En el terreno arquitectónico, rosa y compás van unidos.
En su época por Nueva York, Dalí se distancia del movimiento surrealista y le expulsan del grupo, acusado de vanalizar su obra. La física nuclear con la bomba atómica también tuvo gran influencia en su obra. Para él no había algo tan alegre como la enorme colisión que suponía la ejecución de una bomba atómica. La física nuclear le abre una nueva dimensión de la materia. Sus figuras se descomponen en numerosas partículas con espacio entre ellas, al igual que el universo o en los mismos átomos de la materia; un vacío en el que hay trocitos de materia flotando, es lo que se refleja en algunas de sus pinturas.
En los años cincuenta Dalí continua con la representación de la fragmentación y el equilibrio atómico de la materia pero va incorporando elementos religiosos. Surge una fascinación por lo que hay mas allá, lo que no se ve, lo intangible, y eso conecta con la religiosidad. Dalí quería continuar con la tradición europea, el Renacimiento italiano. Como los maestros clásicos aplica el conocimiento científico al equilibrio de las composiciones. Utiliza la regla de la proporción áurea que se encuentra a menudo en la naturaleza. Las proporciones clásicas siempre están presentes.
Sus lienzos con temas religiosos eran una mezcla entre la religión y la física. Para Dalí existía antes que nada la metafísica, que provenía de Dios; luego esta metafísica se bifurcaba en ciencia y arte y para él era una pena que un científico no supiera de arte y viceversa. Leonardo da Vinci era su ejemplo último de unión entre arte y ciencia. Al igual que Leonardo, Dalí consiguió unir ambos.
La mirada de Dalí es diferente de la de un matemático, a la vez que su visión puede ser pionera en muchos aspectos dentro de la ciencia y del arte. Sus figuras matemáticas que representaban la cuarta dimensión le conectan directamente con lo más avanzado de las matemáticas del momento. Su lienzo del hipercubo sustituyendo la cruz en la mismísima crucifixión de Jesús ya había sido pintado por Dalí veinte años antes de la reunión que tuvo con un joven matemático, quien representó lo mismo desde el punto de vista matemático, el hipercubo. Crucifixión vista desde la cuarta dimensión, quería convertir este hecho en eterno. Toda su inspiración venía directa y exclusivamente del conocimiento científico. Arte y ciencia van unidos.

2 respuestas a “Salvador Dalí, metafísico”

  1. arknexel 17 de Noviembre de 2009 a las 13:47

    Esta entrada le da continuidad al discurso abierto en http://blog.etsas.org/2009/11/09/multidisciplinariedad-alla-bolognese/
    por mi compañero Juanan89.

  2. slildsoxel 16 de Diciembre de 2009 a las 2:19

    i`m your permanent reader now

Trackback URI | RSS de los comentarios de este artículo

Escribir un comentario