7 de Abril de 2010Ceremonia de entrega del Premio Driehaus 2010

Fuente: The Richard Driehaus Prize at the University of Notre Dame

El premio Driehaus 2010 y el Galardón Henry Hope Reed fueron entregados al arquitecto español Rafael Manzano Martos y al profesor de Yale y preservacionista Vicent Scully, respectivamente, en una ceremonia el Sábado 27 de Marzo en el histórico Auditorio John B. Murphy de Chicago.


Entre los participantes figuraron Richard Driehaus, fundador y presidente de Driehaus capital Management; Michael Lykoudis, Francis y Kathleen Rooney, Decano de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Notre Dame; Edward Bass, ambientalista, filántropo y Presidente de Fine Line, Inc.; Paul Goldberer, crítico de arquitectura de The New Yorker; y Leon Krier, primer galardonado con el premio Driehaus en 2003.

Al aceptar el premio, Rafael Manzano Martos dijo a través de un intérprete: “Este premio honra a una arquitectura eternamente fiel al Clasicismo, un lenguaje universal vigente durante los últimos 25 siglos que ha transmitido su colosal arquitectura y patrimonio urbanístico al mundo occidental… Me sorprenden en esta etapa avanzada de mi vida profesional alabando mi trabajo y sus raices clásicas con un premio tan generoso”.

Robert A. M. Stern, decano de la Escuela de Arquitectura de Yale, aceptó el Galardón Henry Hope Reed en nombre de Vicent Scully, quien no pudo asistir por motivos de salud. Stern leyó unas palabras de Scully: “Estoy profundamente agradecido por este premio, y lamento sinceramente no poder estar ahí para recibirlo en persona. Me conmueve especialmente el hecho de que se otorgue en nombre de Henry Hope Reed, con quien, como un insoportable joven moderno, solía estar en desacuerdo en todo hace cincuenta años. Pero soy quien ha cambiado más que él… los horrores de la renovación urbana de la década de 1960 me hicieron darme cuenta de lo destructiva que era la planificación moderna de la ciudad y su puesta en práctica y ello me posicionó en una línea al menos análoga a la suya.

Richard Driehaus hizo un anuncio sorpresa, ofreciendo 100000 $ más a Rafael Manzano Martos en reconocimiento a su defensa del Patrimonio Histórico en España.

Rafael Manzano Martos, receptor de los 200.000 $ del Premio Driehaus, y Vicent Scully, ganador de los 50.000 $ del premio Henry Hope Reed fueron seleccionados por un jurado formado por Richard H. Driehaus (Fundador y Presidente de Driehaus Capital Management), Michael Lykoudis (Decano de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Notre Dame), Adele Chatfield-Taylor (presidente de la Academia Americana en Roma) y Robert Davis (Fundador de Seaside, Florida), Paul Goldberger (crítico de arquitectura de The New Yorker), Léon Krier (Arquitecto y Académico), David M. Schwarz (Director de David M. Schwarz Arquitectos).

4 respuestas a “Ceremonia de entrega del Premio Driehaus 2010”

  1. nene daconteel 8 de Abril de 2010 a las 9:05

    No veas, pues por la obra rosa chillón que tiene al lado de la calle Monzón es para haberle quitado los 100000 euros (se me olvidan ceros, claro, son tan generosos en EEUU), la gente que hemos visto evolucionar ese edificio en la obra y de repente lo vemos acabado pensamos: que le quiten el premio por Dios!!!!! (si es que a eso se le puede llamar arquitectura)

  2. pfunesel 9 de Abril de 2010 a las 11:22

    Pretender juzgar una trayectoria tan fructífera y apasionante como la de D. Rafael Manzano a través del color de una fachada (probable deseo del cliente) demuestra inquina, envidia e intolerancia. Estamos ante uno de los máximos logros que haya podido conseguir un profesor de la Escuela de Sevilla, más importante que salir en alguna que otra revista o publicar su propio libro y todavía seguimos con el cainismo de pretender hundirle. ¿O si hubiera sido un Pritzker la cosa habría cambiado? ¿Hay miedo porque pueda haber más arquitectos como Manzano? Los hay, no os quepa duda.

  3. FJGªdeJaimeel 13 de Abril de 2010 a las 12:37

    Si alguien se pone a comtemplar una obra de arte, sin la desnudez de un niño jamas podrá comunicarse con su creador, ni aproximarse, ni captar nada, de hecho es cómo si entre la obra de arte y ese individuo existiese un espeso muro “sus preconceptos”.
    Todo arquitecto con vocación de tal, quiere materializar sus conocimientos y dominar con la materia el espacio, darle forma. Pero existen otras formas de realizarse como arquitecto y es conociendo el pasado de este antiguo oficio, y dominar ese conocimiento no es un hecho baladí como algunos torpemente se imaginan, aprender esos lenguajes y sus códigos requiere mucha formación cultural, mucho tiempo de aprendizaje, mucho bagaje, esa densidad lleva aparejada una sensibilidad, si alguien puede emocionarse escuchando una sonata de Mozart interpretada al piano por Maria Joao Pires, porque el publico no puede emocionarse con Rafael Manzano Martos reinterpretando a los arquitectos del Califato en Medina Azahara. Necios hay, han habido y existirán siempre, para discernir entre la excelencia y lo vulgar, es necesaria una exquisita formación, para entender a Otto Dix, hay que conocer el renacimiento y curiosamente al pintor, el nacionalsocialismo lo considero un creador de arte degenerado, de las elites nazis sabemos que tenían una formación refinada, pero su intolerancia, aventajó con creces a su nivel de formación, esto ocurre con demasiada frecuencia y en todas partes, y siempre que se antepone la intolerancia a la comprensión. Rublev pintor de iconos, en la esplendida película de A. Tarkosky pierde la fe y deja de pintar, hasta que por medio del niño constructor de campanas la recobra y comprende que debe seguir ofreciendo su trabajo para el bien de la gente. Rafael Manzano no ha perdido nunca la fe en su trabajo y siempre ha trabajado con rigor para ofrecer la esencia del arte islámico referido fundamentalmente a Al-Andalus, a sus contemporáneos y a las generaciones venideras.

  4. pfunesel 13 de Abril de 2010 a las 18:27

    Muchas gracias por tan elocuente panegírico a D. Rafael Manzano. Debemos reclamar para el clasicismo contemporáneo, la misma sensibilidad que se busca y reclama para una arquitectura moderna que rara vez es entendida por el gran público.

    Un saludo