29 de Enero de 2010Patrimonio “Histérico”
Intervenir sobre el Patrimonio es un asunto muy delicado y que requiere una sensibilidad histórica que trasciende el frívolo hacer de los ejercicios de proyectos arquitectónicos. Tanto un conservacionista que pretendiere recuperar un estado previo románticamente idealizado como el arquitecto que, como si de un mal grafitero se tratase, quiere dejar su firma y la impronta de los tiempos modernos allá donde lo lleven los trazos de su lápiz, encuentran una legislación que les impone crear escenarios inverosímiles como la destrucción de la historia en nombre de un progreso mal entendido. Sin embargo, iniciativas realmente necesarias y originales a menudo chocan con una ortodoxia burocrática que, por no querer tomar partido de nada, condena al patrimonio a la natural indiferencia de la visita a un Museo. ¿Qué es, pues, esa ortodoxia burocrática que a tantos arquitectos trae de cabeza? Continuar leyendo »


